Columna Cuestionemos!
Por Indhira Carrillo



En un cálido ambiente de triunfo anticipado arrancó la campaña electoral de Mara Lezama por la gubernatura de Quintana Roo en el parque Hábitat 2 enclavado en la popular colonia Proterritorio de Chetumal, un lugar emblemático para la 4T porque allí mismo estuvo AMLO en campaña para presidente.
Esta es la primera vez que en Quintana Roo una candidata a la gubernatura inicia con tan amplía ventaja.
También es inédito que por lo menos dos de los otros contendientes lancen spots de televisión mencionando por nombre a la candidata puntera Mara con una serie de señalamientos. Siempre ha habido campañas negras y descalificaciones en las campañas, pero esta vez José Luis Pech y Laura Fernández y los partidos que los postularon, irrumpieron en el primer domingo de esta campaña, se fueron de frente en su publicidad oficial registrada ante el INE. Decidieron aprovechar sus tiempos oficiales en radio y televisión para hablar de la candidata de Morena, tratando de hacer contraste.
La única que reaccionó con inmediatez en nombre de la campaña fue Marybel Villegas, recién nombrada Coordinadora General de la campaña de Mara, que se estrenó con un video de réplica al José Luis Pech, solo a él y no incluyó a Laura Fernández, donde llama expresiones misóginas a los señalamientos, chantajista y traidor a los principios de la 4T y López Obrador.
Un dato importante aquí: la respuesta de Marybel se da a través de sus redes sociales, los spots están al aire en radio y televisión abierta.
Cuestionemos: ¿Pueden esas afirmaciones de Pech y Fernández contra Mara ser consideradas actos difamatorios? ¿Se encuadran en violencia política o violencia política de género?
El INE cuando califica los spots lo hace midiendo sus características técnicas, como un principio de libertad de expresión no censura contenidos, así que la autoridad electoral federal aprobó la pauta, su transmisión, pero no lo que se dice en ellos, si Morena y aliados presentan una queja o una denuncia podrían emitirse medidas cautelares para suspender la difusión de mensajes en radio y televisión. ¿Habrá dado ya este paso legal el partido guinda para bajar esos spots?
Así, desde el minuto 0 de esta campaña por la gubernatura empieza la posible cascada de denuncias en esta elección. Todos los contendientes van a necesitar buenos abogados electorales.
¿Podrán sostenerse en ese tono agresivo y retador candidatas y candidatos durante 60 días? ¿Crecerá el afán por enlodarlo todo y a todos?
