El proceso del Frente Amplio mostró que cúpulas partidarias dejaron de lado el proceso interno con el cual prometieron que la ciudadanía elegiría a su candidato presidencial. Los dirigentes del PAN, PRI y PRD pidieron cancelar la jornada de votación prevista el domingo 3 de septiembre para impulsar juntos a Xóchitl Gálvez.
Ciudad de México, 3 de septiembre (SinEmbargo).– “Se los dije”, dijo el Presidente Andrés Manuel López Obrador el jueves 31 de agosto. Y nadie pudo refutar nada. Lo que dijo fue que las élites (dueños de medios, intelectuales, empresarios y sus viejos partidos políticos) habían elegido desde meses atrás a una de las suyas, Xóchitl Gálvez Ruiz, para que los representara en las elecciones presidenciales de 2024. Y no lo defraudaron, aunque para hacerlo tuvieran que humillar a varios precandidatos (Beatriz Paredes, Jorge Luis Preciado, Miguel Ángel Mancera, etcétera), forzar la renuncia del panista Santiago Creel y de plano descartar a la mayoría, sin explicación alguna y sin transparentar los por qué.
El primer cargo público de Xóchitl Gálvez fue el de Comisionada Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas en el Gobierno de Vicente Fox. En 2015 ganó su primer y único puesto de elección popular como Alcaldesa de Miguel Hidalgo. Actualmente es Senadora por representación proporcional en la bancada del Partido Acción Nacional (PAN). Pero en este tiempo no dejó de lado su carrera empresarial. Información de la Plataforma Nacional de Transparencia muestra que ha aprovechado su posición como funcionaria pública para otorgar contratos que benefician a sus empresas, actos por lo que ya pesan sobre ella al menos cuatro denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR).
En sus declaraciones patrimoniales Xóchitl Gálvez no aceptó que su hija y su empresa Operación y Mantenimiento de Edificios Inteligentes S.A. de C.V. son contratistas del Gobierno federal, incluso de la actual administración.
De acuerdo con una investigación publicada por SinEmbargo, cuando fue Alcaldesa de Miguel Hidalgo declaró ser parte de la empresa High Tech Services S.A. de C.V., pero desde entonces y hasta su última declaración patrimonial como Senadora, omitió transparentar su relación con Operación y Mantenimiento de Edificios Inteligentes S.A. de C.V., empresa en la que están relacionados su esposo, Rubén Sánchez y la hija de ambos, Diana Vega Gálvez y otros Gálvez.
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Fuente: Sin Embargo