Suele rodearse de impresentables como Fausto Vallejo, Jorge Romero o Ricardo Anaya. Arrastra un historial de traición durante sus pasos políticos en su oriundo Michoacán contra los Calderón. Pero en esta ocasión, en que él fue el “traicionado” por el dirigente priista Alejandro Moreno, el panista Marko Cortés se inmoló, y con ello, salpicó a la precandidata Xóchitl Gálvez.
Ciudad de México, 21 enero (SinEmbargo).– Su liderazgo en Acción Nacional (PAN) ya había sido cuestionado desde años atrás por miembros del partido. Pero ahora, a meses de las elecciones presidenciales, él mismo se evidenció como un “cínico”, como lo han tildado, al publicar un acto de corrupción pactado con su “amigo”, el priista Alejandro Moreno. Incluso algunos panistas han vuelto a exigir su renuncia por su incapacidad de dirigir las riendas de esta fuerza opositora.
En ese marco, la encuesta de Demotecnia publicada esta quincena de enero muestra cómo ahora el PAN –y ya no el PRI– es el partido más rechazado. El 29 por ciento de los encuestados dijo que el PAN es el que menos les conviene frente al 28 por ciento del PRI.

Hace más de una década, el michoacano Marko Cortés Mendoza contendió por la Presidencia Municipal de Morelia. Era la época del Gobierno de su paisano, Felipe Calderón. Su hermana Cocoa Calderón, candidata a la gubernatura de Michoacán, apoyó su aspiración al igual que el entonces dirigente del PAN, el Senador Gustavo Madero.
Y él les pagó con traición al pactar un voto cruzado con el candidato priista acusado de vínculos con el narco, Fausto Vallejo, según la versión del expresidente Felipe Calderón expuesta en su libro Decisiones difíciles (Debate, 2020).
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Fuente: Sin Embargo
