Andrés Manuel López Obrador fue congruente a lo largo de sus más de 50 años de carrera política. Alguien que se formó como luchador social entre la pobreza de los chontales en Tabasco, y que ya como Presidente de la República priorizó precisamente a los más pobres.
Ciudad de México, 29 de septiembre (SinEmbargo).– El Presidente Andrés Manuel López Obrador culmina su Gobierno federal (2018-2024) este lunes 30 de septiembre. Tras cinco décadas de carrera política, se retira a una finca en el sureste para reencontrarse con la naturaleza en la que creció. No obstante, deja como legado al obradorismo, un movimiento social que se conformó alrededor de su liderazgo carismático bajo el planteamiento del “pueblo” contra una “minoría corrupta”.
En su afición por la historia —que llama ‘la maestra de la vida’— y con Benito Juárez como su principal inspiración, el Presidente de la República ofreció una “Cuarta Transformación” que sucedería a la Independencia, la Reforma y la Revolución, y que construiría con honestidad y fraternidad tras la bancarrota neoliberal.
En la secundaria y preparatoria leyó dos libros que lo llevaron a la participación política: Un niño en la Revolución mexicana y Breve historia de la Revolución mexicana. Algunas voces, incluyendo la de la Presidenta electa Claudia Sheinbaum Pardo, aseguran que dejó los cimientos de la 4T y que hizo que incluso panistas hablaran sobre los programas sociales.
“López Obrador, con todo y contraluces, sí logró mover el tablero político, correrlo un poco más a la izquierda para que de ese modo se diera esta nueva legitimación a ciertas políticas identificadas con ese espectro ideológico, pero que en otros tiempos hubiera sido muy difícil o impensable. Me parece que ese es el primer elemento para pensar que sí hay una transformación en el sentido ideológico, que no es poca cosa. En el sentido político, cualquier cambio no puede operarse si no existe este cambio ideológico”, observó el analista político, Héctor Quintanar.
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Fuente: Sin Embargo