
La UNAM aglutina a una comunidad universitaria que supera los 400 mil miembros, al menos 373 mil 340 alumnos y 42 mil 190 profesores. Sin embargo, a pesar de esta diversidad y amplitud de voces presentes en la comunidad, la elección del Rector recae en las manos de un reducido grupo de individuos.
Ciudad de México, 27 de agosto (SinEmbargo).- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) arrancó formalmente su proceso de designación del próximo Rector la semana pasada, el cual reaviva las inquietudes persistentes entre aquellos que anhelan una democratización y transparencia más profundas en la Institución, que es la máxima referencia en cuanto a educación pública con prestigio académico en el país.
Enrique Graue Wiechers —quien ha sido el tercer médico en el cargo en lograr la reelección como Rector de la UNAM en los últimos 22 años— concluirá su segundo mandato en noviembre y todo parece que el grupo que encabeza concluirá con su control, de acuerdo con algunos integrantes de la comunidad universitaria entrevistados.
La UNAM no ha estado exenta de controversia en lo que respecta a su proceso de selección de Rector. Algunos miembros de la comunidad universitaria, principalmente alumnos y profesores de asignatura, han señalado que este proceso dista por mucho del elemento democrático que debería caracterizar a una institución de la magnitud que tiene la Universidad.
Los números hablan por sí mismos. La Máxima Casa de Estudios aglutina a una comunidad universitaria que supera los 400 mil miembros, al menos 373 mil 340 alumnos y 42 mil 190 profesores. Sin embargo, a pesar de esta diversidad y amplitud de voces presentes en la comunidad, la elección del Rector recae en las manos de un reducido grupo de individuos: tan sólo 15 personas, que conforman la Junta de Gobierno de la UNAM y que son los que decidirán a puerta cerrada quien ocupará el máximo cargo.
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Fuente: Sin Embargo
