El posible último viaje del buque María Delia, propiedad de la empresa Grupomar, permitió que Timothy Lyndsay Shaddock y su perrita Bella pudieran regresar a salvo a la tierra. A las 11:42 horas de este martes, el australiano bajó de la embarcación para conversar unos minutos con los medios nacionales e internacionales que esperaban escuchar su testimonio.
Por María Verza
MANZANILLO, México (AP).— Un náufrago australiano que fue rescatado por un buque atunero mexicano tras permanecer en altamar con su perrita por tres meses pisó tierra el martes por primera vez desde que comenzó su odisea y se declaró “agradecido” de estar con vida.
Tras ser visitado por un médico a bordo del María Delia Tuna, Timothy Lyndsay Shaddock, de 54 años, y su perrita Bella desembarcaron en el puerto mexicano de Manzanillo, al bajar del buque pesquero que los rescató.


“Me siento bien. Me siento mucho mejor que antes, se los digo”, dijo Shaddock, sonriente, barbudo y delgado, a reporteros en el muelle del puerto, que está a unos 337 kilómetros (210 millas) de Ciudad de México.
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Fuente: Sin Embargo
