
Diversas investigaciones señalan que instituciones estadounidenses como la CIA y la Dirección Federal de Seguridad (DFS), permitieron en los años 70 el auge del Cártel de Guadalajara en México.
Ciudad de México, 27 de agosto (SinEmbargo).– Desde México y Honduras hasta Panamá y Perú, la CIA ayudó a establecer o consolidar agencias de inteligencia que se convirtieron en fuerzas de represión política y que al mismo tiempo permitieron y protegieron a los cárteles de la droga. Así lo han documentado reportes judiciales, investigaciones periodísticas y académicas, así como testimonios de exagentes de inteligencia.
De hecho, Peter Dale Scott y Jonathan Marshall, en su libro Cocaine Politics: Drugs, Armies, and the CIA in Central America, sostienen cómo desde la Segunda Guerra Mundial, una de las fuentes más cruciales de protección institucional para el narcotráfico ha sido la CIA que junto a la temida Dirección Federal de Seguridad permitieron en los años 70 del siglo pasado el auge del Cártel de Guadalajara en México.
La primera evidencia de cómo la CIA alentó el narcotráfico se publicaron en el San Jose Mercury News en agosto de 1996 cuando publicó una serie de reportajes de Gary Webb, quien vinculó el origen del crack en California con la contra, la fuerza guerrillera respaldada por el Gobierno estadounidense, entonces encabezado por Ronald Reagan, quien atacó al gobierno revolucionario sandinista de Nicaragua durante la década de 1980, con la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés).
“La Alianza Oscura”, como fue llamada la serie de reportajes, no lo menciona directamente, pero teje una red entre la oposición guerrillera nicaragüense, las bandas de narcotráfico que vendían la droga en las calles californianas y la CIA. El texto revela que las investigaciones de la propia DEA supuestamente fueron abandonadas sin causa o dejadas de lado por razones inexplicables. Webb, el autor, se suicidó casi una década después, en 2004, tras la fuerte presión que recibió luego de revelar la cloaca.
Fuente: Sin Embargo
