Frente a una elección en la que las mujeres son las principales aspirantes a llegar a los puestos más importantes que se disputan, no es fortuito que el tema del trabajo de cuidados forme parte de las agendas de algunas aspirantes al tratarse de una problemática que involucra principalmente a las mujeres.
Ciudad de México, 8 de marzo (SinEmbargo).- El hablar de trabajo de cuidados en México lleva a otros temas como el lento desarrollo de las mujeres en el ámbito laboral o la pobreza de muchas de ellas; el número de niños, niñas y adolescentes que no asisten a la escuela; la falta de descanso en adultos mayores y hasta un obstáculo cuantificable para el crecimiento económico de todo el país.
Es decir, se trata de una actividad que genera múltiples rezagos al no ser atendida ni reconocida.

Pero este no es un fenómeno único de México.
En el mundo se ha discutido en la última década la importancia del trabajo de cuidados y cómo éste recae en las mujeres. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) lo define como “dos tipos de actividades superpuestas: las actividades de cuidado directo, personal y relacional, como dar de comer a un bebé o cuidar de un cónyuge enfermo, y las actividades de cuidado indirecto, como cocinar y limpiar. El trabajo de cuidados no remunerado consiste en la prestación de cuidados por parte de cuidadoras y cuidadores no remunerados sin recibir una retribución económica a cambio”.
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Fuente: Sin Embargo
