
A lo largo de los años diversos cárteles de la droga han surgido a raíz de disputas internas y traiciones de otras organizaciones. Los Zetas, el cártel de los Beltrán Leyva y Los Caballeros Templarios son ejemplo de cómo desacuerdos y venganzas han propiciado dicho fenómeno.
Los Ángeles, 23 de agosto (La Opinión).- El crimen organizado en México ha estado marcado por alianzas rotas, traiciones internas y luchas de poder que han dado origen a algunas de las organizaciones criminales más violentas de las últimas décadas.
Los Zetas, el cártel de los Beltrán Leyva y Los Caballeros Templarios surgieron como brazos escindidos de estructuras mayores, impulsados por desacuerdos, venganzas y fracturas internas. Su ascenso y posterior fragmentación han dejado un legado de violencia que aún impacta diversas regiones del país.
Los Zetas
Su historia comenzó a finales de los años noventa, cuando Arturo Guzmán Decena, un teniente entrenado por fuerzas especiales de Israel y Estados Unidos, quien desertó del Ejército mexicano para unirse al Cártel del Golfo, según señala Insight Crime.
Con él, al menos 30 miembros del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE) y otras unidades castrenses formaron un brazo armado que pronto se distinguió por su brutalidad, poder de fuego y tácticas de guerra urbana.
Fuente: Sin Embargo
